El circuito productivo del vino

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El vino es una de las bebidas más antiguas de la humanidad. A lo largo de los siglos, se ha convertido en una pasión y una forma de arte para muchos. En este artículo desarrollaremos el circuito productivo de vino, sus etapas desde el cultivo hasta el resultado final que llega a tu copa.

El circuito productivo del vino

El proceso de producción de vino comienza en los viñedos, con el cultivo de la vid. La elección de la ubicación y el tipo de uva son factores clave en la calidad del vino. Las vides requieren suelos adecuados, clima propicio y una gestión experta para prosperar. Se produce el ciclo vegetativo de la vid.

Una vez que las uvas han alcanzado su punto óptimo de madurez, se realiza la vendimia.Varios de estos factores conforman el terroir, el tipo de suelo, el clima del lugar, la variedad elegida, la flora y fauna local, así como el trabajo del productor, el sistema de conducción y las decisiones de cuando y como vendimiar afectarán el resultado final del vino. El objetivo último de una botella de vino debería ser reflejar el lugar donde nace la uva.

Las uvas cosechadas son transportadas a la bodega, donde comienza la vinificación. El primer paso es el despalillado, en el que los racimos se separan de los tallos. Las uvas se estrujan para liberar el líquido. Si es un vino blanco, puede ir directo a la prensa para extraer el mosto. Si se trata de un vino tinto, se fomenta la fermentación de las uvas en contacto con sus pieles, ya que de ellas se extraerá el color.

La fermentación del mosto

El único proceso ineludible a la hora de la producción de vino es la fermentación. El jugo de las uvas estrujadas se convertirá en alcohol por acción de las levarudas nativas, presentes en el ambiente, el recipiente y las pieles de la uva, o seleccionadas. Las levaduras transforman los azúcares naturales de la uva (glucosa y fructosa) en alcohol, dioxido de carbono, congéneres aromáticos y energía calórica. La temperatura y el tiempo de fermentación pueden variar según el tipo de vino deseado.

Vino de prensa

Después de la fermentación, se lleva a cabo la etapa de prensado. El primer vino obtenido será el vino flor. Sin embargo, algunos elaboradores podrán seguis extrayendo jugo de la pulpa más pegada a las pieles. Eso se llama vino de prensa y se obtiene de un segundo prensado de los hollejos, pieles y semillas de las uvas. Este tipo de vino se diferencia del «vino de gota» o «vino de flor», que es el primer jugo que se extrae luego de la fermentación y que será el producto principal en la vinificación. En tanto, el de prensa puede servir de mezcla para aportar sabores y estructura o ser embotellado por separado

Crianza y complejidad de sabores del vino

La crianza es una parte fundamental en cómo se produce el vino. Durante este período, el vino adquiere sus características distintivas de sabor, aroma y textura. Los tiempos y métodos de envejecimiento varían según el tipo de vino. Algunos vinos, como los blancos jóvenes, pueden ser embotellados después de un corto período de envejecimiento, mientras que los vinos tintos más complejos pueden pasar meses o incluso años en barricas de roble.

Roble Frances o Roble americano

Existen diferencias en el uso de barricas de roble frances y de roble americano como en sabores, intensidad o la presencia de taninos. El roble francés se caracteriza por su sutileza, el americano irradia intensidad; el europeo aporta estructura y textura definida, mientras que el americano taninos más robustos y firmes. En cuando a sabores, el primero priorizará el clavo de olor y la pimienta; mientras que el segundo vainilla y coco.

Tostado de la barrica

La madera se somete a un proceso que puede aportar nuevos flavores al resultado final del vino. El nivel de tostado de la barrica puede variar en los aromas y sabores que aporta desde vainilla; cacao, café, a ahumado y cuero.

Clarificación y estabilización del vino

Una vez que el envejecimiento ha finalizado, llega el momento de clarificar y estabilizar el vino. Esto implica la eliminación de las impurezas y sedimentos que se han acumulado durante el proceso de fermentación y envejecimiento. Después de este paso, el vino se filtra y se embotella. En algunos casos, se pueden agregar sulfitos como conservantes para garantizar la estabilidad y calidad del vino a lo largo del tiempo.

Finalmente, el vino embotellado está listo para ser degustado y disfrutado. Los amantes del vino saben que cada botella cuenta una historia única, reflejando el terroir, la uva y la habilidad del enólogo. Cada copa ofrece una experiencia sensorial inigualable.

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